11 Jun Cadenas musculares y tensegridad: vitalidad, fuerza, agilidad y equilibrio psicofísico
Cadenas musculares y tensegridad.

Cadenas musculares, la red que sostiene el cuerpo.
El equilibrio estructural del cuerpo es fundamental para nuestra salud. El esqueleto es el andamiaje que contiene y sostiene nuestro sistema nervioso central – sede de nuestra inteligencia y experiencia de Ser – y todo el sistema de órganos internos que sustenta nuestra existencia. Por ser una estructura móvil sometida a la fuerza de gravedad está diseñado y organizado para moverse y no derrumbarse, y para ello se vale del sistema muscular que sujeta y moviliza los huesos según las órdenes del sistema nervioso.
El diseño del cuerpo humano sigue una lógica arquitectónica donde cada tejido y órgano tiene su lugar único y una disposición y función determinada (lógica determinada por el código genético y regulada por el sistema neuroendocrino, prodigios de la Inteligencia Natural que tienen por objetivo la perpetuación de la especie, el mantenimiento de nuestra salud y el desarrollo de nuestra plenitud psico-física). Existe una relación directa tanto entre la estructura y la función como entre la postura y la psicoemocionalidad. Esta relación puede ser armónica o no, lo que tendrá un impacto directo en la salud y el bienestar.
El sistema muscular se organiza en grupos de acción o «cadenas musculares» para sostener de la mejor manera posible la postura erguida, la locomoción y todos los movimientos de los que es capaz de realizar nuestro cuerpo. Funciona como un complejo sistema de engranajes donde todas las piezas están relacionadas entre sí, directa e indirectamente. Si un engranaje no funciona correctamente afectará negativamente al resto de engranajes, primero a los más cercanos y con el tiempo a los más distantes.
El sistema nervioso regula y dirige la acción de los distintos músculos para lograr que la postura y los movimientos corporales ocurran con el menor gasto de energía y desgaste físico. Es una cuestión de economía energética que busca siempre la eficacia (lograr el objetivo), la eficiencia (optimizar los recursos) y la efectividad (obtener los mejores resultados). En este punto debemos tener en cuenta algo evidente: que el sistema nervioso es cuerpo y mente a la vez, por eso los estados mentales y emocionales siempre influyen en las funciones fisiológicas del mismo con manifestaciones somáticas que se observan en la postura, en la forma de movernos y, si la carga es demasiado intensa, en diversos síntomas corporales (somatización).
Como toda «economía» puede estar en un estado de equilibrio o desequilibrio.
Cuando estamos en equilibrio:
- la postura erguida es estable y firme a la vez que relajada y confortable
- la locomoción y los movimientos corporales son ágiles, fluidos y dinámicos
- hay una buena coordinación psicomotora
- el cuerpo no duele y tenemos vitalidad
- la mente es lúcida y serena
Cuando hay desequilibrio:
- nos cuesta sostener la postura erguida
- sentimos pesadez, tensiones, contracturas musculares, dolor y lesiones en las articulaciones (artrosis, bursitis…), tendones (tendinitis), músculos (desgarros, rigidez…) y a lo largo de la columna vertebral (hernias, protrusiones discales, artritis, artrosis, escoliosis…)
- la locomoción y los movimientos corporales pierden elasticidad, agilidad y soltura, se vuelven rígidos.
- la coordinación psicomotora se vuelve tosca, menos hábil
- hay más cansancio, incluso fatiga
- se produce un proceso de desgaste en los tejidos, que responden con inflamación buscando regenerarse. Si esta situación no se corrige el problema se cronifica, empeora y afecta a otros tejidos y sistemas
- la mente se irrita y estresa con facilidad, pudiendo haber sufrimiento emocional.
Descubre en Essentia la práctica de tensegridad y el tratamiento de Cadenas Musculares:
«Vitalidad, fuerza, agilidad y equilibrio psicofísico»
Según la Real Academia Española, el término tensegridad es una adaptación del inglés «tensegrity» que proviene de tensional integrity o «integridad de tensión». Se aplica principalmente en arquitectura y física, es la propiedad de las estructuras cuyo equilibrio depende de las fuerzas de tensión y compresión se sus elementos.
En el cuerpo humano, la tensegridad describe estructuras que se mantienen estables gracias al equilibrio entre elementos comprimidos (huesos) y elementos tensados (músculo y tendón), donde los componentes comprimidos (huesos) no se tocan entre sí y están unidos únicamente por los tensores (músculo-tendón-capsula articular).
Entonces, el equilibrio estructural del cuerpo depende de:
- que cada músculo trabaje con la tensión adecuada (ni más ni menos). Si los músculos trabajan con más tensión de la necesaria, no sólo habrá un mayor gasto energético, sino que también se irá acumulando tensión, la cual se transformará en contracturas y rigidez (con peligro de roturas o desgarros). Y si trabajan con menos tensión de la requerida, obligarán a otros músculos a compensar esta hipofunción, sobrecargándolos de tensión y perdiendo calidad y precisión de movimiento.
- que cada articulación realice todo su potencial de movimiento dentro de los ejes naturales que le son propios (biodinámica). Si esto no ocurre, con el paso del tiempo las articulaciones se irán atrofiando volviéndose rígidas, lo que puede ocasionar lesiones varias (capsulitis, esguinces, artrosis, artritis, bursitis, osteofitos y calcificaciones, etc.).
Práctica de Tensegridad
Objetivos:
- Aprender a alinear y mantener en equilibrio todos los huesos del esqueleto, tanto en la estática (quietud) como en la biodinámica (movimiento). Se corrige la postura y la marcha.
- Conocer y entrenar todo el potencial de movilidad que tiene cada articulación del cuerpo para evitar su atrofia y ralentizar el desgaste (envejecer es inevitable).
- Tonificar toda la musculatura del cuerpo.
- Fortalecer los tendones, ligamentos y articulaciones.
- Fortalecer el «core»: se refiere a la musculatura que se localiza en la región baja y posterior del tronco y en la zona abdominal, fundamental para mantener la postura adecuada, sostener los órganos internos y prevenir lesiones. Entrenar el core ayuda a evitar dolores de espalda y a realizar movimientos más eficientes en las diversas actividades físicas.
- Estimular y regular los procesos metabólicos y las funciones fisiológicas de los órganos internos. Efecto depurativo y revitalizante.
- Desarrollar una psicomotricidad fina y precisa, coordinar la concentración mental con la respiración, el movimiento y la justa aplicación de fuerza/tensión/relajación.
Con la práctica habitual de tensegridad sentirás que:
- fortaleces tu cuerpo, ganando resistencia, vitalidad, agilidad y flexibilidad
- depuras tu organismo
- aumenta la concentración y la coordinación psicomotora
- generas endorfinas: son neurotransmisores que alivian el dolor (físico y psicoemocional), mejoran el estado de ánimo, regulan las emociones y aumentan la sensación de placer-satisfacción-autoestima, entre otros efectos beneficiosos para la salud psicofísica.
Puedes practicar en grupo o en sesiones particulares (haz clic aquí para más información)
Tratamiento de Cadenas Musculares:
- Masaje, estiramientos y movilizaciones terapéuticas para eliminar las tensiones dolorosas del cuerpo, mejorar la movilidad articular y relajación corporal y mental.
- Técnicas respiratorias para el equilibrio orgánico.
- Corrección postural, de la pisada y de la marcha.
- Sesiones de 60 minutos
(Haz clic aquí para reservar tu cita o pedir información)
Cadenas musculares y emociones.
El sistema neuroendocrino integra, regula y coordina todas las funciones fisiológicas del cuerpo y es el fundamento biológico de nuestra inteligencia y cognición. A la vez que mantiene el equilibrio orgánico (estructura y función), procesa todo lo que percibimos asignándole un sentido vital, permitiéndonos sentir y experimentar toda la gama de pensamientos, emociones y sentimientos que nos hacen humanos.
Nos diferenciamos principalmente del resto de los mamíferos por la postura erguida, la locomoción bípeda y las capacidades cognitivas ya conocidas. Podemos inferir de esto una relación directa entre ambos fenómenos más que una mera casualidad: la transición evolutiva del primate al homínido y del homínido al homo sapiens actual evidencia que a medida que nos hemos erguido y verticalizando el sistema nervioso central, nuestras capacidades y habilidades cognitivas han ido refinándose hasta alcanzar el desarrollo actual.
Somos al mismo tiempo un animal salvaje y un ser humano capaz de crear arte y desarrollar filosofía, ciencia y tecnología. Como las dos cara de una moneda, cuerpo y mente conforman una unidad. Por eso lo que ocurre en el cuerpo afecta a la mente y el estado anímico de la persona; y viceversa, los estados mentales y emocionales afectan al cuerpo. Esto se puede observar directamente en uno mismo: la postura, gestos y forma de movernos cambian según sea nuestro estado anímico-mental; y cuando el estado de nuestro cuerpo no es muy saludable o tiene tensión y dolor, nuestra mente y ánimo se ven afectados.
En la imagen superior se muestra una serie de gestos posturales donde cada gesto refleja en cierta medida nuestro mundo psicoemocional y por tanto nuestra actitud ante la vida. En Essentia Espacio Terapéutico te ofrecemos un tiempo y herramientas precisas para que aprendas a reconocer y cambiar en tu psique los procesos mentales y emocionales desarmónicos que ocultan tu estado natural de ser: un estado sereno, lúcido, creativo y gozoso.
